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jueves, 26 de enero de 2017

Resistiendo

         ¿Por qué tenemos que aguantar a gente falsa? ¿por qué hay que sufrir los ataques de frustrados, tristes y enajenados? Estoy harto de princesas que cuando no te postras intentan pisotearte por sus medios o con sus sirvientes, sirvientes que sueñan con escalar hasta pisotearlas a ellas. Debería de sentir lástima por sus vidas vacías y sus almas huecas, pero no puedo.

         ¿Por qué la competitividad es tan necesaria? ¿qué tiene de malo que seamos todos felices con la ayuda de todos? no entiendo por qué quieren que mida mi felicidad a través de una palabra llamada Status. Qué triste... según una clasificación de personas, cuando yo me niego a ser clasificado. Quisieron etiquetarme y me negué gustosamente cuando superé esa fase de la vida donde necesitas imperiosamente sentirte parte de un grupo.

        Hoy, adulto, vivo mi camino acompañado, compartiendo vivencias con quien quiere compartirlas sin preocuparme en exceso por quien no quiere hacerlo, intentando ser mejor amigo con quien tengo la sensación de que quiere serlo conmigo y sin preocuparme en exceso del qué dirán y cómo lo dirán. Pero no soy de acero, como a todos me afectan los comentarios, los venenitos vertidos con mala fe que consiguen a veces atormentarme. Pero cuando me enfrento a lo que podría ser mi vida gobernada por esas leyes de hipócritas maneras me doy cuenta de que mi batalla no es ni la mitad de cruenta que la de los que viven en esas vidas de fachada, de selfies retocadas, de necesidad de sentirse especiales y reconocidos sufren cada día desde el alba hasta el ocaso.

            Ea, me he quedao agusto.


jueves, 1 de diciembre de 2016

Diciembre

Que me gusta diciembre!

Normalmente es el mes de mayor estrés laboral por un lado, con el cierre del año amenazando y a la vez el de mayor estrés personal, con un cuadre de agendas imposible entre compañeros, amigos, parejas, familias de sangre, familias políticas y biotopos propios. Todo se hace corriendo y gastando, surgen mil problemas y además hace frío! cuando te levantas hace frío, cuando te acuestas, también. El trocito de camino entre el coche y la oficina te quita las ganas de vivir y el de vuelta te recuerda a las imágenes tristes y melancólicas de las películas antiguas o del perrito de juguete "tristón" que solo quería un amiguito.

Pero es que es el mejor mes de año!! ¿por qué? porque llegas con el frío al trabajo y ves un rinconcito normalmente olvidado repleto de bombones, mazapanes y cosas ricas aderezadas de una botellita de Anís... y está bien visto tomarte un culín con tus compañeros! reina el buen ambiente y el día pasa con ese regustillo que te dejan las bromas y el polvorón de chocolate. Cansado sales del trabajo, te montas en el coche y por el camino ves las calles adornadas con montones de luces de colores que te alegran la vida. Llegas a casa y un arbolito de navidad te sonríe dándote la bienvenida, hay montones de chistes, comentarios positivos, buenos deseos y declaraciones de intenciones optimistas por las redes sociales. ¿Qué mas se puede pedir?

Lo que no entiendo es por qué este disfrute del vivir no lo podemos mantener el resto del año, ¡lo fantástico que sería mantener esta actitud vital en bañador por ejemplo! probablemente un análisis de sangre estacional recomendaría que la navidad no se eternizara, sin embargo, a mí me encantaría vivir en una sociedad donde la navidad fuera lo habitual, donde todos nos saludáramos al pasar y repartiéramos parabienes felices al mismo ritmo que los recibimos.

Igual esto es posible, igual simplemente habría que empezar por cambiarnos a nosotros mismos. Bueno, tampoco perdemos nada por intentar mantener el espíritu navideño todo el año... Está bien, voy a intentarlo!

jueves, 3 de noviembre de 2016

Para qué

Quien tiene inquietudes literarias nunca debería de dejar de escribir. No consiste en escribir una novela, ni hacer un diario público, escribir es una afición como cualquier otra que no debe de perderse si te hace sentir bien.

El ser humano es sociable por naturaleza y las nuevas tecnologías permiten traspasar todos los límites de épocas pasadas, cuando escribías en una cuartilla, la guardabas en tu cajón de "mis cosas" y la releías al tiempo. Sin embargo, tampoco hay que engañarse, en el vasto mundo de internet hay tanta información que cualquier blog sencillo no deja de ser un cajón como el de antaño, que pasa desapercibido al mundo en general.

Quien busque notoriedad, aceptación o reconocimiento, puede buscarlo a través de la creación de un blog, pero en la mayoría de los casos, si ese es el fin último, termina conduciendo ineludiblemente a la frustración y la sensación de fracaso. Bajo mi punto de vista, un blog no debe de dejar de ser una herramienta abierta, colaborativa y social, no un fin en sí mismo.

Sobre la base de lo anterior, este pequeño espacio propio servirá para ir desgranando ideas, historias, opiniones, siempre abiertas a la opinión ajena que permita enriquecer las formas y los fondos. Qué bonito sería contar con aportaciones orientadas a "yo cambiaría el final a...", "el personaje principal sería mas profundo si..." o "le daría mas agilidad al diálogo mediante..." Fórmulas completamente alejadas de un simple "me gusta" que si bien alimenta el ego, reblandece el ingenio.

Quien tenga por afición escribir tiene herramientas para poder hacerlo con facilidad, pero si además gusta de compartirlo además de poder, debe hacerlo. Nunca se sabe el bien que se puede hacer ni a quien se puede motivar.

Vamos a ello.