Por qué empiezo este diario de abordo?
Pues realmente porque andaba yo como siempre, flotando a gusto, entreteniéndome con mis problemas autocreados y mis aventuras metafísicas cuando desde el mundo, una voz del pasado se lió a invocarme a grito "pelao".
Después de plantearme si responder a la llamada o no, obviamente con un gruñido al menos igual de pelao, decidí armarme de mi propio altavoz.
Y aquí nos encontramos! obviamente, al estar donde estoy, no comparto esta aventura ni con familia ni con amigos. Si estás leyendo esto, gracias por dedicarme tu tiempo, espero entretenerte en esos ratos rotos que se te vayan cruzando. Yo por mi parte, soltaré en el universo del cibermundo mis mensajes de vez en cuando, a modo de radio baliza, para situarme, no perderme demasiado y ser capaz de establecer un rumbo estable alrededor de este nuestro mundo.